China (Asia) Flexibilización de medidas anti COVID

El Ministerio de Asuntos Exteriores, ha indicado en su página web que se han eliminado, suspendido y prohibido los confinamientos residenciales. De igual modo, se han suspendido las restricciones de entrada a ciudades, no siendo obligatoria la presentación de QR verdes, o de pruebas PCR negativas. Las autoridades siguen pidiendo un llamamiento a la población, que en caso de tener síntomas de COVID19, se confinen de forma voluntaria en el domicilio, consigan medicación para paliar los efectos adversos del COVID19 y puedan proceder a su recuperación en un periodo de 5-7 días. Se ha empezado a eliminar el requisito de presentar pruebas PCR (con resultado negativo) y mostrar el código de salud verde para entrar a multitud de ciudades como Pekín y Chengdu. Además ya no se exige la realización de pruebas PCR. También ha dejado de exigirse la presentación de PCR para el acceso a lugares públicos cerrados, ampliándose el plazo a 48 horas. Y finalmente se ha empezado a no exigir el escaneo de la aplicación “Health Kit»» de salud, para el uso de medios de transportes así como para entrar en tiendas de comestibles y supermercados. El uso de mascarillas por la calle, en lugares públicos y cerrados, así como el mantenimiento de precauciones sanitarias, como el mantenimiento de la distancia social, lavado de manos, entre otras, sigue vigente aunque todo ello se aplica con flexibilidad.

Las autoridades sanitarias chinas han informado de que la ola de contagios de COVID19 que abarcó los meses de noviembre, diciembre de 2022 y enero 2023 ya ha pasado y la tendencia general tanto de contagios como de ingresos hospitalarios es a la baja. Ello ha facilitado la vuelta a la normalidad de los servicios de aprovisionamientos de medicamentos paliativos de COVID19 en farmacias y centros de salud. Esta nueva forma de convivencia con el virus ha provocado un aumento muy considerable de infecciones por todo el país, causando la falta de aprovisionamientos de medicamentos paliativos en algunos casos y saturación de algunos hospitales.


China (Asia) Relaxation of anti-COVID measures

The Ministry of Foreign Affairs has indicated on its website that residential confinements, closures of public places of entertainment and work, restaurants and bars have been lifted and suspended, although closures of schools, colleges and universities are still in place and online classes have been fixed, finally reinstating the system of face-to-face classes at all levels of education throughout the country. Similarly, restrictions on entry to cities have been lifted, with the presentation of green QR, or negative PCR tests, no longer mandatory. The authorities continue to appeal to the public, if they have symptoms of COVID19, to confine themselves to voluntary home confinement, obtain medication to alleviate the adverse effects of COVID19 and recover within 5-7 days. The requirement to submit PCR tests (with a negative result) and show the green health code to enter many cities such as Beijing and Chengdu has begun to be removed. In addition, PCR testing is no longer required days after entry to many cities. The PCR requirement for access to enclosed public places has also been relaxed and the time limit has been extended to 48 hours. The scanning of the «Health Kit» application is no longer required for the use of means of transport as well as for entering grocery shops and supermarkets. The use of face masks on the street, in public and enclosed places, as well as the maintenance of health precautions such as keeping a social distance, hand washing, among others, remain in place, although these are being applied flexibly.

Chinese health authorities have reported that the wave of COVID19 infections that spanned the months of November, December 2022 and January 2023 has passed and the overall trend of both infections and hospital admissions is downwards. This has facilitated the return to normality of COVID19 palliative medicine supply services in pharmacies and health centres. This new way of living with the virus has led to a very considerable increase in infections throughout the country, causing a lack of palliative medicine supplies in some cases and saturation of some hospitals.