A partir del 1 de febrero, se recomenderá a los Estados miembros de la Unión Europea que eliminen las restricciones actuales, que se basan en la situación de COVID-19 en el país de salida del viajero, y las reemplacen con restricciones basadas en la situación del viajero.

Esto significa que el estado de vacunación, prueba o recuperación de COVID-19 de un viajero, como lo demuestra un certificado COVID digital de la UE válido, debe ser el factor determinante clave.

La recomendación entrará en vigor el próximo martes 1 de febrero, el mismo día en que los Estados miembros acortan la validez de los certificados de vacunación a 270 días como máximo, mientras que algunos de los miembros se disponen a acortarlos aún más.

Según está decisión, se deben levantar todas las restricciones a la libre circulación para los viajeros que posean un certificado COVID digital de la UE que acredite que han sido vacunados con al menos dos vacunas COVID-19 en los últimos 270 días, un certificado de recuperación de COVID-19 emitido en los últimos 180 días, o resultado negativo de una prueba realizada en las últimas 72 horas si es PCR o en las últimas 24 horas si es una prueba rápida de antígeno.

Aquellos que no posean un certificado EU Digital COVID deberán realizar la prueba de COVID-19 24 horas antes o después de la llegada. Quedan exentos los niños menores de 12 años, así como aquellos con una función o necesidad esencial, y los viajeros transfronterizos.

Esta medida reconfirma que la posesión de un Certificado COVID Digital de la UE válido debería ser suficiente cuando se viaja durante la pandemia.